lunes, 10 de agosto de 2015

Artesanía en Barro - Cerámica Creativa


I – Definiciones

Artesanía – Producto decorativo o de uso útil cuya materia prima procede de su lugar de origen (pueblo, país) o los temas usados se relacionan directa o indirectamente con las costumbres y el folklore del país que las produce. El reducto artesanal debe realizarse en forma manual por la persona o personas que lo fabrican, evitando que las herramienta que pueden aligerar el proceso destruyan la sencillez de crear con las manos, igualmente deben ser trabajos creativos y no copias de otro país o artesano. No deberá considerarse artesanía, productos que aunque su apariencia nos muestre mensajes típicos de la región, éstos no sean fabricados en el país. Los trabajos realizados utilizando moldes son considerados artesanía únicamente los que el artista o artesano pudo crear.

Artesano – Es aquella persona que se dedica a crear con sus propias manos piezas de arte para uso doméstico o decoración los cuales produce para sostener su economía o para su distracción.
 

 

II – Introducción

Para comenzar este curso nos trasladaremos a la Edad de Piedra, donde los primeros habitantes de nuestro mundo descubrieron posiblemente por accidente que la mezcla de agua con tierra; que en adelante llamaremos barro, luego de seca esta  mezcla al calentarla o exponerla al calor, que puede ser fuego directo a temperaturas altas, convierte la pieza de barro o arcilla como también se le conoce en un material casi irrompible y muy duradero.

La evolución de esta práctica llevó a diferentes civilizaciones a ir perfeccionando las técnicas, usos y variedad en los trabajos realizados con este material, con el que se hicieron y se hacen hasta el presente vasijas, copas, platos, botellas y otros utensilios de uso diario o decoración.

Al proceso de la elaboración de trabajos en barro o arcilla se le conoce como Cerámica.

 

El barro en la Cerámica

No toda la tierra puede usarse para trabajar la Cerámica, es necesario que estén presentes  en esta tierra algunos compuestos minerales o químicos que produzcan la fusión o compactación de la tierra cuando es sometida a las altas temperaturas de calor que son necesarias para que se complete el proceso de la cerámica. A esta exposición de la pieza al calor le llamaremos quemar, hornear o cocer. (Cocinar la pieza o la pieza está cocida).
 
Podemos detectar el barro o arcilla en lugares montañosos y algunos llanos especialmente en sitios húmedos. Esta es una de las características del barro el que sea blando, flexible y de mucha plasticidad, lo que diríamos arcilloso. El color del barro puede variar desde rojizo hasta amarillento, aunque en algunas casas que se dedican a la distribución y fabricación de barro lo podemos conseguir en variedad de colores, pero lo más importante es su plasticidad la que perdurará mientras lo mantengamos húmedo, una vez seco se puede volver a emplear luego de mezclarlo con agua, su consistencia debe ser aquella que nos permita amasar esta arcilla.

 

La quemada o cocción

La quemada o cocción, así como hornear son algunos de los nombres o términos que se le conocen al proceso de calentamiento de la pieza en barro donde recibe otra consistencia que le permite perdurar.

 Para que un trabajo en barro pueda ser horneado debe estar completamente seco de lo contrario el calor que genera el fuego si la exponemos directamente la partiría.

 Un invento innovador que ha evolucionado este arte son los hornos eléctricos para cerámica que alcanzan temperaturas de sobre 1,200 grados necesarias para completar el proceso de la cerámica. Antiguamente estos hornos eran preparados con bloques de ladrillo que conservan el calor y alimentados con leña para crear el calor con fuego; luego con gas propano. Actualmente éstos son más útiles aunque siempre existen los antiguos hornos para preservar ciertas tradiciones y efectos, como el ahumar los trabajos que se consigue sólo en hornos alimentados con leña.

La loza, porcelana y rakú son técnicas derivadas que tienen su comienzo en la cerámica.


 
Entendamos el Barro

El barro o arcilla es de consistencia blanda y plástica, cuando está seco del todo se puede hornear, medio seco se puede cortar y blando se puede modelar con las manos o herramientas que podamos preparar nosotros mismos como palillos, espátulas y cinceles.

Si se nos seca la arcilla podemos mezclarla con agua hasta crear una crema, la dejamos reposar unos días en cajas de madera absorbente o de yeso y cuando su consistencia se torne como pasta fácil de manejar la volvemos a emplear. Para mantener el barro o arcilla plástico y húmedo debemos cubrirlo con paños húmedos y guardarlo en bolsas plásticas.

Solamente expondremos a la intemperie los trabajos que necesiten ser secados para su quemada en el horno. El proceso para secar la pieza de barro debe ser lento al igual que la quemada porque la aplicación rápida de calor haría partir o quebrar los trabajos.

Recomendamos que toda pieza sea secada en lugares donde las corrientes de aire no sean fuertes y aligeren este proceso de secado, igualmente la quemada debe ser uniforme y lenta para que el vapor de agua pueda salir completamente del barro, no se quiebre y se complete el proceso.

El barro cuando es sometido a altas temperaturas expulsa toda la humedad y la pieza mientras está en el horno no debe ser removida hasta que se complete el proceso de quemada que lo determina en los hornos eléctricos unos cono pirométricos que son usados en cada quemada. Estos determinan tiempo y calor en el horno eléctrico.
 

Al finalizar la quemada en el horno debemos esperar que éste se enfríe natural y normalmente, entonces podremos abrir el horno. Una corriente de aire frío puede destruir todo el proceso, por eso recomendamos se abra el horno cuando esté completamente frío y con cuidado.

El trabajo en barro luego de este proceso de quemada puede barnizarse y pintarse con mezclas de pigmentos que pueden ir nuevamente al horno para una nueva quemada. Así decoramos en otra forma nuestros trabajos.


Por. Juan Rafael Guzman Soto
Maestro Artesano

miércoles, 8 de julio de 2015

Monumento a los Reyes Magos, Juana Diaz, Puerto Rico

 
(Replica realizada por el Maestro Artesano Juan Rafael Guzmán Soto)

Juana Díaz levanta su monumento a los Santos Reyes como una necesidad imperiosa de plasmar para la posteridad su tradición religiosa y cultural convertida en centenaria. Al hablar del monumento a los Reyes Magos, debemos referirnos primero al artista que lo hizo posible. Naldo de la Loma es un enamorado de los Reyes y las tradiciones puertorriqueñas.
 
Cuando el Consejo Juanadino Pro Festejos de Reyes se acercó a él para hablarle de la idea de erigir un monumento a los Reyes, aceptó el reto con entusiasmo. Fue así porque durante muchos años tuvo en su mente hacer una obra dedicada a estos tres personajes bíblicos. Su sueño se hizo realidad. La oportunidad había llegado. Por eso dijo: "Manos a la obra".
 
Ese hombre de palabra, inspiración y amor al trabajo fuerte empezó y no se detuvo hasta el momento en que con su agilidad característica develó el monumento el 6 de enero de 1985.
 
Aquel día fue grande pues ni siquiera la lluvia pudo disminuir el entusiasmo de las miles de personas congregadas en la plaza para la ocasión. Todos esperaron el momento de apreciar la obra que fue bendecida por S.E.R. Monseñor Ricardo Suriñach, Obispo Auxiliar de la Diócesis de Ponce. Al momento de Naldo develar su obra el pueblo aplaudió con alegría y un grupo de niños lanzaban flores a la obra. ¡Fue un momento emocionante! El maestro de ceremonias de la ocasión lo fue David Ortiz quien viajó a esta ciudad de Puerto Rico para ser parte de la historia conjuntamente con el entonces gobernador de Puerto Rico, Lcdo. Rafael Hernández Colón.

¿Por qué el monumento es como es?

Lo primero que hizo Naldo fue estudiar con profundidad la centenaria Fiesta de Reyes de Juana Díaz. Ahí estriba la razón principal de su éxito.
 
Hizo muchas preguntas y recibió muchas respuestas. Se confundió con el pueblo y buscó conocer la profundidad de su sentir y apreciación de la Fiesta de Reyes. Dio participación al pueblo en el desarrollo de su proyecto. Le dio vida a su idea en conjunto con el pueblo.
 
Naldo se preguntó, ¿cómo surgió la Fiesta de Reyes? ¿Quiénes participan? ¿Cómo la celebran? ¿Quiénes representan a los Santos Reyes? ¿Porqué la tradición se ha mantenido por más de un siglo? ¿Qué cambios han ocurrido en la tradicional Fiesta?
 
Su capacidad artística e intelectual hizo posible visualizar un concepto original y hacerlo realidad. Se preguntó y le preguntó al pueblo: ¿Quiénes han hecho año tras año el papel de los Reyes? La respuesta fue sencilla: gente del pueblo.

¿Quiénes son la gente del pueblo?

Son simplemente puertorriqueños fruto de una mezcla racial: el indio taíno, el negro y el español. ¿Cuántos fueron los reyes? La tradición dice que fueron tres y que procedían de diversas naciones.
Es así como Naldo decide elaborar el monumento plasmando los rasgos raciales de cada una de las tres razas que formaron a ese ser único: el puertorriqueño.
 
El mismo que cada cinco y seis de enero representa a los Reyes, haciendo posible la preservación de la tradición. Ese Don Alberto, Don Juan Ramón o, en algunos casos, Doña Carmen, quienes con orgullo de la herencia recibida hacen posible la felicidad de los niños, transformándose en las figuras, casi legendarias, de los Magos de Oriente. De esa manera vemos como nuestros reyes son representativos de un pueblo, de todo un pueblo que ama y conserva la tradición.

¿Qué simbolismos encierra cada uno de los Reyes?

El del Centro:
 
Sus características fisonómicas son las propias de un indio taíno, con los detalles de sus vestimentas y adornos.
 
El de la Derecha:      
 
Su físico es el propio del negro puertorriqueño, lo mismo que sus vestimentas y adornos.
 
El de la Izquierda:
 
Representa al español, siendo una característica única en él la barba.
 
¿Por qué el español es el único que aparece en actitud de adoración? El artista quiso representar el proceso mediante el cual se da la aceptación del Evangelio. ¿Quién dio el ejemplo? ¿Quién se ocupó de llevar el mensaje de la salvación? El pueblo español. Por esa razón el español aparece casi de rodillas con una Biblia en la mano y como diciendo al taíno: "He aquí un Dios fuerte, un Dios de paz. Síguele y tendrás vida eterna".
 
¿Qué le ofrecen al niño los demás Reyes?
El indio le ofrece un cemí. Ya no es necesario un dios muerto, un dios de piedra. Es como si le dijera al Niño Dios: "Te entrego el hombre viejo y te acepto a ti como mi Rey, mi Dios y mi Salvador".
 
El negro le ofrece su tambor o pandereta, además de su incensario, diciendo: "Tocaré para ti porque tu eres la fuente de la verdadera alegría. Te entrego mi corazón y mis amuletos porque tu eres el Dios verdadero".
 
Alguien puede preguntarse ¿Por qué los Reyes no son como los demás reyes? Mire todas las tarjetas, figuras o ilustraciones donde aparezcan las figuras de los Santos Reyes. Encontrará que ninguna es igual a otra. Cada artista ha representado su propia idea de Melchor, Gaspar y Baltazar. Lamentablemente el momento de la adoración de los reyes no pudo ser captado por la cámara fotográfica, que apareció muchos siglos después.
 
Nadie puede opinar con propiedad acerca de quiénes, cómo y de dónde venían aquellos personajes buenos y sabios que adoraron al Señor y le ofrecieron sus dones.
 
Nuestros artesanos han dedicado mucho tiempo al tema y han producido gran cantidad de obras artísticas. Cada uno de los artistas ha dado rienda suelta a su inspiración e imaginación y ha producido sus propios reyes.
 
Naldo ha hecho lo mismo, pero con genio. Su obra está cargada de simbolismos, de mensajes y de reconocimiento al pueblo puertorriqueño que con humildad y determinación abrazó el Cristianismo. Naldo de la Loma no hizo copia de otros reyes. El hizo su obra pensando en Juana Díaz, como Ciudad de los Reyes, y en Puerto Rico como nación de gran nobleza.
 
En los rostros de los reyes está presente la serenidad, la paz interior, la hospitalidad del pueblo puertorriqueño que, ante todo... ¡ama!
 
Esos mismos rostros reflejan también determinación. Esa seguridad de quien sabe que sin ese darse a Dios y a los demás, la vida no tiene sentido. En ellos, los Reyes Magos, no hay flaqueza; hay grandeza. ¡Esa es la gran diferencia!
 
El monumento en honor a los Santos Reyes de Juana Díaz, es el resultado del trabajo titánico de un hijo predilecto de Barranquitas y la aportación de muchos juanadinos y puertorriqueños que aceptaron la idea con ilusión. En su grupo se destacaron, de una forma especial, los jóvenes quienes viajaron muchas veces al patio de la Escuela de Artes Plásticas del Instituto de Cultura Puertorriqueña para ayudar a Naldo en su agotadora y gratificante encomienda. Este artista no cobró por su trabajo el cual dedicó a sus hijos y a todos los niños del mundo.
 
Los Santos Reyes de Juana Díaz nos representan a todos los que creemos en Dios como Rey y Salvador y estamos de pie luchando porque no se pierda y mantenga el verdadero sentido de la Navidad que es Cristo.
 
Escrito por: Gil Rosario Ramos - El autor de esta columna fue presidente fundador del Consejo Juanadino Pro Festejos de Reyes
 
Para mas información sobre este tema accede a  Los Reyes Magos
 
 
 

martes, 5 de mayo de 2015

MORFOGENESIS


Título de la obra: Morfogénesis

Es la diacrónica del pensamiento.
La evolución continúa de cambios en el crecimiento del ser.


Es la transformación de las ideas, la conducta y la actitud de uno mismo, en el proceso donde se va desarrollando el crecimiento espiritual en una enorme variedad de formas a través del tiempo.




Esta pieza de arte (escultura en arcilla) se presentó en la Bienal de Arte 2014 de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Ponce, la cual fue seleccionada para formar parte de la exhibición de la Comisión de las Artes de esta institución que visita varios museos alrededor de la isla a fin de desarrollar el intercambio cultural y artístico de la región Sur.
La muestra se extenderá hasta diciembre de 2015, habiendo ya visitado el Museo de Arqueología de Guayanilla y durante el mes de mayo de 2015, el Museo de los Próceres del Municipio de Cabo Rojo.

HOMENAJE A LAS MADRES

Homenaje de Madres

Mamita, madre querida
A ti te debo la vida.
Me formaste con cariño
Imaginando como un niño;
Tiempo después ya sería,
Amoroso hombre de hidalguía.
jrgs

GUAYABAL...MI BARRIO QUERIDO

Guayabal mi barrio querido, terruño de mis amores, de lágrimas y sin sabores pero de un corazón profundo. En otro país pude haber nacido pero Dios me dio este mundo, de verdores y pasiones, de luchas y de emociones, voy entonado en un cantar que lindo es mi Guayabal. La Capilla, la Gallera o la quebrá, Canarico y los matrucos de mamá, y el Cerro, y el Garaje e’Mingo, me recuerdan que cuando niño lo que vale es la nobleza, y me hacen decir con franqueza, aquí con mucha entereza, que "Guayabal es mi tierra". La Escuela Don Salvador, es tributo al educador. Y si quieres disfrutar, al Lago te voy a invitar, para que pueda pescar: la lobina, la chopa o la palometa y si acaso el sol aprieta, un trago debe tomar del sabroso mabí champán. Padre Ramiro bendijo a miles feligreses, y Herminia la espíritista los invocaba con creces. Te lo digo no es relajo. Recuerdo cuando Mamita hacia ruedos y refajos, mientras que Papito como electricista bregaba. No había nadie más que él, cuando éste se picaba, diciendo: "Yo soy Flor Guzmán" en todito el litoral, el hombre que invento la luz en el Barrio Guayabal.

HISTORIAS EN PAPEL Y LAPIZ

 Estas tres estampas del pasado sacadas del baúl de los recuerdos se atribuyen en parte a lo que hemos sido como barrio; la primera cuando se nos pagaba un dólar por pelar el gallo muerto en la jugada...allí en la Gallera Guayabal, había un árbol a la orilla de la quebrada que servía de paredón y ahí se terminaba el sacrificio, se envolvía en una funda plástica o de papel, lo que hubiese a la mano y se le entregaba al dueño.  La segunda estampa nos recuerda el Mito del SAPO-TORO, que no fue otra cosa que un ingenioso truco publicitario de los vecinos, para atraer la economía al lugar....y ciertamente vendiendo mucho maví champán.  La tercera y más nostálgica de estas estampas; lo fue recuerdo del Cine de Guayabal hecho con planchas de zinc, cerca del puente de la quebrada en terrenos de Don Federico Soto. Allí se exhibían películas en blanco y negro proyectadas a la única pared en cemento desde una torre, el cine no tenia techo, el piso era de grava y los asientos unos rústicos bancos de madera....en aquellos días los jóvenes mas traviesos lanzaban objetos desde afuera cuando mas interesante estaba la película. Los muchachos se trepaban en el palo de tamarido para lograrse la pelicula y el camino lo bordeba una verja de mayas.


REPLICAS DE NUESTRA CULTURA INDIGENA



Nuestros indios tenían una forma de religión politeísta. Creían en la existencia de un dios protector al que llamaban Yucahú y otros dioses (de la cosecha, del viento, etc...) a los que pedían ayuda y protección. Los indios hacían figuras de sus dioses llamadas “cemís” en piedra, barro, madera y oro.

Cuando los caciques deseaban consultar a los dioses, ayunaban por espacio de algunos días y luego, con una paleta o espátula vómica hecha de hueso, se provocaban el vómito, pues creían que para hablar con los dioses había que tener el cuerpo limpio de impurezas. El cacique aspiraba polvo de cohoba y otras plantas narcóticas por la nariz, que le producían alucinaciones, por lo que durante el rito creía ver y oír a los dioses.